


El Estrecho de Gibraltar es un punto de separación natural en dos sentidos: por un lado, separa dos mares: el mar Mediterráneo al este y el Océano Atlántico al oeste; por otro lado, separa dos continentes: Europa al norte y África al sur. Geológicamente, el estrecho representa la unión de dos placas tectónicas: la placa eurasiática y la placa africana.
Abarca desde la línea Gibraltar-Ceuta al este, hasta la línea Cabo Trafalgar-Cabo Espartel al oeste. Su longitud es de 14,4 km en su parte más angosta, entre Punta de Oliveros (España) y Punta Cires (Marruecos), y su profundidad varía entre unos 280 m en el Umbral de Camarinal, hasta algo menos de 1000 m a la altura de la bahía de Algeciras.
El Estrecho de Gibraltar representa el único punto de entrada de agua al mar Mediterráneo, y posee un tiempo de renovación de 100 años aproximadamente.
Desde la época de las colonias fenicias y griegas, el nombre del estrecho era conocido como las columnas de Melkart (fenicios), las columnas de Heracles (griegos) o las columnas de Hércules, el nombre romano de Heracles. Las Columnas de Hércules eran el límite del Mundo, la última frontera para los antiguos navegantes del Mediterráneo. Hasta allí se iba con relativa seguridad, nacida del conocimiento milenario, pero más allá (plus ultra) existía una extensión liquida inacabable e inabarcable. Surgen entonces los nombres, "Mar de Afuera", "Mar exterior", "Mar Grande", etc. para dicha extensión, dados por los más valientes, aquellos marinos que dejaron de lado el non plus ultra y franquearon las Columnas para navegar las aguas desconocidas.
Su nombre actual procede de la invasión musulmana de la península Ibérica y significa Montaña de Tarik (Djebel Tarik = Gibraltar) por ser el caudillo Tarik el que inició dicha invasión.
Por sus características geomorfológicas, el estrecho es un lugar en el que las condiciones meteorológicas son absolutamente particulares. El relieve canaliza el viento, adoptando dos direcciones principales: este y oeste, conocidos como vientos de levante y de poniente, respectivamente. Frecuentemente, estos vientos se aceleran brutalmente, llegando a alcanzar los 40 y 50 nudos.
A través del Estrecho de Gibraltar se produce un lento intercambio de agua entre el Oceáno Atlántico y el Mar Mediterráneo, por lo que representa el único punto de entrada de agua a éste último, con un tiempo de renovación de 100 años aproximadamente. Una masa de agua más salada, a causa de la evaporación, y más densa, sale del Mediterráneo en forma de corriente submarina, mientras que entra una masa de agua más superficial y menos salada proveniente del Atlántico.
Este fenómeno es la causa de que este ecosistema sea enormemente rico y pueda albergar a numerosas especies de cetáceos durante todo el año. Además, muchos cetáceos siguen estos flujos de agua, por lo que el Estrecho de Gibraltar representa uno de los lugares más privilegiados para observar y estudiar a estos animales.
Las corrientes de marea son fuertes y varían a lo largo del día, generando condiciones determinantes para la navegación.
Gracias a las características especiales del Estrecho, el ecosistema marino de estas aguas posee una gran biodiversidad, lo que permite la existencia de hasta 6 especies de cetáceos durante todo el año o gran parte de él.
Debido a las fuertes corrientes de entrada y salida de agua entre el Mediterráneo
y el Atlántico, se producen afloramientos de materia orgánica del fondo
marino, quedando así disponible para ser utilizada por los seres vivos,
principalmente las algas y el fitoplancton. Esto propicia un gran desarrollo
del plancton, primer eslabón de la cadena trófica marina, permitiendo la
existencia de una gran diversidad en especies de peces, calamares y crustáceos.
Debido a que los cetáceos se alimentan principalmente de estas especies,
pueden obtener suficiente alimento para criar a sus familias durante todo
el año. Gracias a este fenómeno, y a pesar del intenso tráfico marítimo
que transita por estas aguas, el Estrecho de Gibraltar representa unos de
los 4 lugares en el mundo donde se pueden observar mayor número de especies
de cetáceos. Con un 97% de éxito, podemos garantizar el avistamiento de
al menos una de las 4 especies residentes, lo cual representa un porcentaje
muy alto, sobre todo si lo comparamos con otr os lugares punteros en avistamiento
de cetáceos en el mundo.
Las especies residentes (que habitan todo el año) son:
- Delfín mular
(Tursiops truncatus)
- Delfín listado
(Stenella coeruleoalba)
- Delfín común
(Delphinus delphis)
- Calderón común
(Globicephala melas)
Las especies semirresidentes (pasan gran parte del año en estas aguas) son:
- Cachalote (Physeter
macrocephala)
- Orca (Orcinus orca)
La especie migratoria (sólo pasa por estas aguas en su ruta migratoria entre
el Mediterráneo y el Atlántico):
- Rorcual común
(Balaenoptera physalus)
Más información: enlace a la sección de especies de cetáceos de la página.
El Estrecho de Gibraltar es una de las zonas más importantes de Europa para la migración de las aves marinas y costeras, especialmente para aquellas que crían o invernan en el Mediterráneo, lo que unido a sus peculiares características geográficas, hacen que esta zona ofrezca unas posibilidades excepcionales para el estudio de este fenómeno.
Las migraciones de aves se producen fundamentalmente por la búsqueda de alimentos y de mejores condiciones meteorológicas para la cría
En la zona del Estrecho de Gibraltar, las migraciones están determinadas en gran medida por las condiciones meteorológicas, sobre todo por los vientos. Así, con viento de poniente u oeste, las aves llegarán a la zona por la costa oriental hasta la Isla de Tarifa o sus alrededores. Por el contrario, con viento fuerte de levante o este, típico en la zona, estas llegarán por la costa occidental.
El uso de unos u otros observatorios vendrá condicionado por las especies
que queramos ver, y por las condiciones meteorológicas. Gracias a la cercanía
entre estos puntos de observación, que están dispuestos a lo largo de la
carretera N-340 en apenas 35-40 km, permitirán el uso de varios de éstos
en busca del lugar más apropiado.
Más información: http://cocn.tarifainfo.com/central.html;
www.fundacionmigres.org
Tarifa es conocida como 'La Capital del Viento' por muchas razones distintas. Su garantía de viento es seguramente la que más la destaca. Es muy difícil de tener dos días consecutivos sin viento. Sin embargo las condiciones no son siempre constantes.
Parques eólicos: La Planta Eólica Experimental
de Tarifa, fue el primer parque instalado en España, como iniciativa del
Ministerio de Industria y Energía. Se consideró como mejor emplazamiento
el Cerro del Cabrito, por la naturaleza
del terreno, su accesibilidad y su proximidad a la red eléctrica. Está a
la altura del kilómetro 87 de la carretera nacional 340 de Tarifa
a Algeciras. La zona de Tarifa en un emplazamiento
privilegiado por sus condiciones de viento, por lo que ha sido elegido para
la instalación del parque promovido por la Junta de Andalucía, el IDAE y
la empresa ECOTÈCNIA. La energía producida se vende a la Compañía Sevillana
De Electricidad.
Más información: http://usuarios.lycos.es/ama/parquesandalucia.htm